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Ventas Grandes

La leyenda del nudo gordiano

13 de mayo de 2016
nudo gordiano

Este artículo es una actualización del publicado el 14-01-2020 en inmonews.es y el 13 de mayo de 2016 en ventasgrandes.net. Y no será la última de sus revisiones, pues pienso en él, de vez en cuando.

1. El origen de la leyenda del nudo de Gordio.

En la península de Anatolia, antes Frigia, en la actual Turquía, hubo una vez un rey que murió sin descendencia. Por aquellas fechas ─ unos 700 años a. de C. ─ el reino estaba sumido en una auténtica guerra civil y anarquía por falta de gobierno. Para resolver la sucesión al trono, se consultó al oráculo del templo, y los sacerdotes del mismo, indicaron que se debería coronar rey, al primer hombre que entrase por la puerta del Este de la ciudad y llegase hasta el templo, y que ese hombre así lo haría montado en un carro tirado por dos bueyes, sobre el que se habría posado un cuervo.

Y eso mismo ocurrió una vez, cuando un campesino llamado Gordias apareció en el templo, subido en su carreta de bueyes y un cuervo sobre el yugo. Los sacerdotes no lo dudaron y Gordias fue coronado rey, y este, en agradecimiento, ofreció su carreta al dios Zeus. Y así, la lanza (mástil) de la carreta y el yugo de los bueyes fueron atados a una de las columnas del templo con una “cuerda” (1) que se anudó de una manera especialmente enrevesada. En dicho nudo, no se podían ver las puntas o cabos de la cuerda, con lo cual era muy difícil saber cómo se había realizado el nudo.(2)      


(1) Nudo gordiano es el nudo de Gordias. Pero «también, en castellano, “nudo gordiano” se suele utilizar para referirse a la esencia de una cuestión, de por sí de difícil comprensión, de tal manera que, desatando el nudo, es decir, descubriendo la esencia del problema, podremos revelar todas sus implicaciones.» Obtenido de: https://es.wikipedia.org/wiki/Nudo_gordiano. (Note que en esa opinión se distinguen: una acción (desatar, desenredar, analizar, etc.), su consecuencia, revelar (descubrir, conocer, etc.) y sus implicaciones (problemas, oportunidades, aspectos, etc.)
(2) La cuerda quizás fuese un entrelazado de hilachas de cornejo (arbusto similar al cerezo silvestre cuya «madera es de una calidad excelente, muy dura y resistente, […] Las ramillas nuevas son muy largas y flexibles, parecidas a las de los sauces, por lo que se han usado también en cestería y como tutores en jardinería.” […] El nombre genérico de Cornus es el nombre latino de los cornejos y deriva de la voz griega krános, cerezo, por la similitud de los frutos del cornejo macho.» (Véase la nota completa en https://www.arbolapp.es/especies/ficha/cornus-sanguinea/)  En cualquier caso, el nudo debió ser muy elaborado.

El oráculo de la ciudad pronosticó más tarde, que quien desatara el nudo sería el dueño de todo el Oriente. A partir de ese momento, muchos se acercaron al Templo de Zeus pero ninguno pudo nunca desatar ese nudo. Y la leyenda creció, año tras año, hasta extenderse por todas partes. (3)


(3)         No hay una sola versión de esta historia, véase en el enlace que le facilito, lo que sobre la misma cuenta Flavio Arriano en el libro segundo de la Anábasis de Alejandro Magno. Libros I-III (Biblioteca Clásica Gredos). Véase las páginas 109 y 110.   https://filosofiadelaguerra.files.wordpress.com/2020/05/anc3a1basis-de-alejandro-magno-libros-i-iii.pdf 

Otra, no menos interesante es la recogida por D. Juan Gil Fernández:«Supo de los (sacerdotes) habitadores: que estaba prometido por anuncio del Oráculo, el Imperio de Asia a quien acertase a desatar aquella inexplicable unión. Con cuya noticia, inflamado Alexandro del deseo de que se cumpliese en él la predicción, se aplicó a procurarlo. Hallábanse presentes muchos Frigios y Macedonios, tan temerosos los unos de que lo desatase, como cuidadosos los otros del peligro a que se exponía si no lo consiguiese, cuyo recelo aumentaba en estos la impenetrable dificultad que ofreció el industrioso artificio de los nudos, en quienes no se podía descubrir, ni el principio ni el fin de ellos. Con todo, hallándose ya empeñado el Rey en aquel intento, y teniendo por infausto presagio no lograrlo, habiendo hecho algunos esfuerzos inútiles; ─ «Poco importa dijo, el modo de desatarle.» Y cortando de una cuchillada todas las correas, o burló la predicción del Oráculo o lo cumplió.»  Véase en Dialnet: Alejandro, el nudo gordiano y Fernando el Católico, del autor Juan Gil Fernández. Habis, ISSN 0210-7694, Núm. 16, 1985, págs. 229-242, en el enlace:­­­ https://dialnet.unirioja.es/buscar/documentos?querysDismax.DOCUMENTAL_TODO=Alejandro%2C+el+nudo+gordiano+y+Fernando+el+Cat%C3%B3lico


2. El problema “gordiano” de Alejandro

Cuatro siglos después del atado del nudo gordiano, Alejandro el Magno, en plena cabalgada de expansión hacia el Oriente, pasó por Gordión ─ la ciudad que Gordias, el labrador/rey erigió en honor y agradecimiento a Zeus─   y los sacerdotes del templo lo desafiaron a resolver el problema. Ya hemos dicho que, dada su complejidad, ninguno de los numerosos optantes a desatarlo, lo había logrado anteriormente, en los centenares de años desde su comienzo.

Y el hecho no era un asunto menor porque, a diferencia de los anteriores atrevidos de intentos anteriores, Alejandro sí se disponía a invadir el Oriente conocido… y más allá. No lograrlo ─no desatar el nudo y no lograr separar el carro y el yugo─ ante sus tropas─ conllevaría un grave daño para el prestigio de Alejandro, pues era bien sabido que Zeus hablaba por su oráculo.

Alejandro lo intentó y tampoco pudo desatarlo.

Mucho camino llevaba ya recorrido Alejandro hasta ese momento crucial y mucho le quedaba hasta su muerte, pero es en este momento, en el que demuestra su arrojo… y su inteligencia. Así que enseguida vio que no podía/sabía cómo desatarlo y rápidamente fue consciente del peligro al que estaba abocado (4).


(4) Si el que desatase el nudo estaba llamado a conquistar todo Oriente, por el contrario, el incapaz de deshacerlo, tampoco podría alcanzar su gloria. Y los sacerdotes del templo, bien que se ocuparían de difundir la noticia de que ni siquiera el gran Alejandro lo había conseguido. Y para la moral de sus tropas eso sería un veneno mortal. Alejandro se da cuenta del peligro en el que se ha metido, su irresolubilidad por la vía pretendida… y decide aplicar otra solución para desatar de la columna del templo de Zeus el carro de Gordias… la espada.

Alejandro cortando el nudo de Gordio
Pintura de Jean-Simon Berthélemy.    https://es.wikipedia.org/wiki/Nudo_gordiano#/media/Archivo:Alexander_cuts_the_Gordian_Knot.jpg

Así que sacó su espada y lo cortó de un tajo, diciendo al instante: ― “Tanto monta (es lo mismo) cortarlo que desatarlo” (5) ―, pensando así, que lo profetizado por el oráculo se cumpliría en su favor. Y dejando estupefactos a los asistentes al hecho.

La leyenda asegura que aquella noche Zeus, tuvo a bien sorprender la ciudad de Gordias con una gran tormenta de truenos y relámpagos. Estaba claro, Zeus bendecía así el camino de Alejandro.

La Historia nos dice que, efectivamente, Alejandro fue en los años sucesivos, de victoria en victoria, hasta las puertas mismas de la India.


(5)     Nota para los lectores españoles: “Tanto monta, abreviación de tanto monta cortar como desatar, es el mote heráldico (comienzo de una frase breve que constituía, sola o acompañada de la empresa —o figura heráldica—, una divisa alusiva a la persona que lo usaba) que utilizó Fernando II de Aragón llamado el Católico. Su divisa personal consistía en la representación del nudo gordiano atado al yugo, cortado (que remitía a la anécdota de Alejandro Magno), acompañado del mote «tanto monta», que iniciaba la frase «tanto monta cortar como desatar», señalando que los medios utilizados para resolver un problema no son importantes frente a la solución de este. Probablemente esta divisa le fue sugerida a Fernando II de Aragón por el gran humanista Antonio de Nebrija.”  Léase la nota completa y obsérvese las figuras que en ella se aportan. Son muy interesantes.
Como es conocido, el yugo ―de la carreta de Gordio― y la cuerda rota por Alejandro, que lo envolvía, han desaparecido del actual escudo de España. Y también han desaparecido  las flechas de la Reina Isabel La Católica, atadas con un trozo de la misma cuerda, que nos remitía a otra bien conocida anécdota de Alejandro de la que hablaremos en otra postal.

3. Los nudos gordianos de nuestro trabajo inmobiliario.

a) El liderazgo

Como todas las historias, esta también puede ser leída de muchas formas, pero yo quiero utilizarla para señalarle que, en algunos casos, los inmobiliarios nos enfrentamos a situaciones con difícil solución o desenlace. O a situaciones que no podemos resolver en la manera esperable. Y que estamos expuestos a la vista de nuestros empleados que, como los soldados de Alejandro, valorarán muy poco nuestro liderazgo, si no somos capaces de resolver los problemas a los que nos enfrentamos.

Si ese fuese el caso ―que no supiésemos cómo desentrañar el problema que nos solicita o acomete ― entonces la solución no puede llegar por el camino común, sino por la audacia y fuerza al recorrer otros senderos pocos trillados.

El liderazgo del jefe de oficina inmobiliaria no debe de ser cuestionado porque de ocurrir eso, el barco no nos llevará a ningún buen puerto. Sin embargo, el no cuestionamiento no puede venir de la mano de la obediencia ciega, sino de la habilidad para conducir al equipo de ventas y de la capacidad para resolver los problemas.

Cuando esté ante una situación difícil, asegúrese de ello, pero si después de un análisis racional el problema sigue siendo insoluble, córtelo de un tajo.

En algunas ocasiones la resolución de nuestros problemas consistirá en “romper” con la situación que los produce… y asumir los resultados de la ruptura.

Esto nos llevará ante una nueva situación, quizás más favorable, quizás no, pero, en cualquier caso, distinta a la que padecemos antes de tomar la espada.

Sin embargo, otras veces, ante situaciones complejas, difíciles o aparentemente irresolubles, lo adecuado no es “romper” el problema ―cortarlo― sino desatarlo. Es decir, de tratar de comprender la situación ante la que nos encontramos y decidir un plan de adaptación a ella.

b) La astucia

Véase que el gran Alejandro confundió intencionadamente el método… porque no logró encontrar la solución al problema ─ no sabía cómo desatar el nudo ─ y porque deseaba que el oráculo de los dioses actuase a su favor. Pero el caso es que, aunque lo dijese el Magno, cortar NO es lo mismo que desanudar. (6)


(6) Ambas cosas ―cortar y desatar― son necesarias en nuestra actividad. No olvide ninguna de los dos.

c) Las conquistas

Note además que si, por cualquiera de los dos caminos, resolvemos el problema que otros no han podido antes solucionar, seguro que nosotros también ganaremos el Oriente y seremos los dueños del Asia.

¿Recuerda el considerable éxito de cosas tales como las notas post-it, el microondas, el i-pod, la Tablet, el móvil, las redes sociales, etc.? Antes de su aparición, nadie había resuelto lo que resuelven esas cosas con la eficacia que lo hacen ellas. Y su solución hizo (más) ricos (mucho, mucho más ricos) a sus creadores.

Pero… ¿cabe en nuestro sector de la intermediación inmobiliaria, intentar cosas o productos tales como los señalados?

·Pues claro, rememore cómo hace unos años, una cadena de franquicias desató el nudo gordiano de las rebajas (7) inmobiliarias. A sus competidores, esa innovación les parecía imposible de adaptar al campo inmobiliario, hasta ese momento?


(7) El adaptador de esta idea al mercado inmobiliario ─ Javier Sierra, CEO de Remax España ─ contó en el Comité de Dirección de la antigua patronal AEGI─ que el impacto publicitario de la idea había sido enorme y que hasta le habían llamado desde China, para ampliar la noticia que hasta allí había llegado.

• ¿Conoce que algunas inmobiliarias de nuestro país, se han hecho con grandes inversores chinos o rusos, contratando personal bilingüe de esas nacionalidades? (8)


(8) En un viaje que uno de mis amigos ─ Javier Martinez de los Santos ─ hizo a San Diego (California) hace ya unos veinte años, pudo comprobar cómo, alguno de los asociados americanos que allí lo recibieron, disponían de alguna página web, en las que se respondía a sus clientes potenciales en 14 idiomas diferentes. (Nótese que no era un problema resuelto por traducción automático de su web, sino de su capacidad real de contestar en cualquiera de esos 14 idiomas, al que llamase usando alguno de ellos.)

• ¿Ha llegado a sus oídos que algunas agencias están diferenciándose efectivamente utilizando avanzadas técnicas de CRM ─ y otros sistemas─ para el proceso de captación de los clientes potenciales?

• ¿Sabe que algunas empresas disponen de efectivos sistemas ―propios o ajenos― de formación de sus vendedores, que de verdad funcionan?

. ¿Conoce que algunas otras empresas del sector están instalando sistemas que permiten una cuantificación avanzada ─automatización─ de todas sus acciones comerciales? ¿Le convence la idea de que, si no maneja a su empresa sobre los raíles de un proceso normalizado, está utilizando un mecanismo obsoleto? (9)

• ¿Ha podido comprobar que algunos APIS hacen de la colaboración entre agencias, algo real y no tan solo lucimiento nominal?

 


(9) ¿Cuánto hace que no revisa sus procesos? ¿Está usted atado por ellos o puede desenredar con sencillez cualquier nudo o incidencia que pueda producirse en su negocio?

·¿Cómo le va con su equipo? ¿Ejerce usted un liderazgo efectivo? Los mueve usted hasta las posiciones más favorables? ¿Es usted el general indiscutido de su ejército de ventas?

·Acabo de ver un anuncio de You tube en el que un grupo de emprendedores españoles ofrecen a inversores unas villas en un entorno paradisiaco, situado… en Filipinas.

d) La innovación

Hay más posibilidades, pero déjeme anotar esta última: ¿Y cómo le va en otras cosas tales como la innovación permanente?

Hoy el nuevo nombre del nudo gordiano se llama innovación. Y en ese sentido le señalo que, si ahora seguimos haciendo las cosas como antes de la Crisis ─ de cualquier crisis o durante ellas─, la probabilidad de que estemos haciendo algo equivocado… es máxima.

De igual modo y tiempo,  nuestra tarea consiste en reevaluar todo nuestro desempeño, en examinar cómo hacemos las cosas que hacemos y decidir si son las necesarias para la nueva etapa en la que estemos.

Quizás hoy el carro de Gordias ―nuestra empresa ― siga atado a la columna del siempre lo hemos hecho así. Y quizás sea que seamos nosotros los que lo hayamos hecho así con la fuerte soga de la rutina. Desátela o córtela, pero no se quede inmóvil, atado, a los procesos de siempre. Innove, cambie, adáptese a la nueva realidad.

e) La crisis que nos envuelve.

Lo anterior es válido para cada momento, pero, especialmente, en épocas de Crisis, como la actual. (10)


(10) Repase, si a bien lo tiene, nuestros artículos en el periódico www.Inmonews.es dedicados al Plan de Gestión sobre la Crisis.

Si no quiere escuchar la voz del mercado, allá usted, pero la sordera siempre es un problema. Y es más que probable que, si sale del templo sin haber desatado o cortado el nudo, es posible que Zeus, esta vez, le mande un rayo.

¡Que no sea así!

¡Siga con salud!

Miguel Villarroya Martín, a 5 de marzo de 2024 / Madrid. España/

www. ventasgrandes.com (Actualmente en revisión y, próximamente, de nuevo en el aire.)   / mvm1984@gmail.com


Nota sobre la imagen destacada: La imagen utilizada como representación del nudo de Gordias es del ilustrador que firma en Pixabay con el número: 35393. Y estaba en esa web, bajo la etiqueta De uso gratuito bajo la Licencia de contenido de Pixabay. A ambos agradecemos su cortesía por el libre uso de la imagen. Véase en: https://pixabay.com/es/celtic-nudo-silueta-forma-patr%C3%B3n-365850/