

0-Nota previa al aforismo 127: el despejo en todo
Una parte de los aforismos de Baltasar Gracián resulta opaca al lector actual. Publicados en 1647, tanto por su estilo conceptista (1) como por el cambio en la lengua española en estos siglos, la lectura e interpretación de muchos de ellos resulta difícil.
Nota (1): A Gracián le tocó vivir “en una época de estancamiento o retroceso demográfico, de crisis económica. Es el Barroco, un período en el que destaca el ahondamiento en la soledad meditativa, el alejamiento del mundo, la desconfianza en el hombre. No es de extrañar, pues, el acentuado pesimismo del que están impregnados todos sus escritos.
Es conocido Gracián como uno de los cultivadores del conceptismo más exacerbado. Poseyó gran aversión hacia lo vulgar y, por eso, en la dificultad y rareza del concepto intentó siempre encontrar cierto atisbo de distinción”. Véase la nota completa en: http://www.calatayud.uned.es/web/uned-calatayud/gracian/estilo.asp
A veces es un concepto, otras una oposición especular entre conceptos y muchas veces generalizaciones extremas, pero el caso es que no suelen tener una lectura sencilla. Y así, son numerosos los estudios, ensayos y ediciones anotadas en los que diversos especialistas nos los explican. Y, en algunos de estos casos, con una carga de erudición que a veces intimida al lector profano.
1. El aforismo 127: el despejo en todo
Véase este como ejemplo de aforismo oscuro:
121. El despejo en todo. Es vida de las prendas, aliento del dezir, alma del hazer, realce de los mismos realces. Las demás perfecciones son ornato de la naturaleza, pero el despejo lo es de las mismas perfecciones: hasta en el discurrir se celebra. Tiene de privilegio lo más, deve al estudio lo menos, que aun a la disciplina es superior; passa de facilidad, y adelántase a vizarría; supone desembaraço, y añade perfección. Sin él, toda belleza es muerta, y toda gracia, desgracia. Es trascendental al valor, a la discreción, a la prudencia, a la misma magestad. Es político atajo en el despacho, y un culto salir de todo empeño.
2. Deconstrucción e interpretación del aforismo 127
2.0 ¿El despejo?
El actual DRAE presenta nueve acepciones diferentes para la palabra despejar. Dos de estas acepciones se asemejan al uso de ese término en el aforismo. Son estas (véase en https://dle.rae.es/despejar#DJT9Vbi):
2 tr. Aclarar (disipar lo que ofusca la claridad).
6 prnl. Adquirir o mostrar soltura y esparcimiento en el trato.
Y por despejo (véase en: https://dle.rae.es/despejo):
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- m. Desembarazo, soltura en el trato o en las acciones. Con sus sinónimos de soltura, habilidad, esparcimiento.
- m. Claro entendimiento, talento. Con sus sinónimos de inteligencia, ingenio, sagacidad.
Podríamos decir así, que el despejo es una forma habitual («El despejo en todo«) de actuar caracterizada por cualidades como el ingenio, la naturalidad, la soltura o la astucia.
2.1 El despejo en todo. Es vida de las prendas, aliento del dezir, alma del hazer, realce de los mismos realces.
El despejo sería lo que anima las capacidades, habilidades, talentos, virtudes o comportamientos (prendas) de cada persona.
Prendas: 7 f. Cada una de las perfecciones o cualidades físicas o morales que posee una persona. Con los sinónimos de virtud, cualidad, facultad, dote, atributo. Véase en: https://dle.rae.es/prenda#U2AR2kw
Es aliento del decir (hablar); esto es, el despejo anima, vivifica y confiere eficacia y brillo a lo que decimos.
Y también que es el Alma del hacer, por lo que el despejo confiere a nuestras acciones espíritu, aliento y poder.
Finalmente, es el resplandor que hace resaltar a las demás virtudes (realce de los mismos realces).
2.2 Las demás perfecciones son ornato de la naturaleza, pero el despejo lo es de las mismas perfecciones: hasta en el discurrir se celebra.
Gracián nos señala que, mientras que las virtudes son adornos del ser humano que las posee, el despejo es una emanación de las mismas. Es una superestructura, diríamos hoy, que puede o no aparecer en ellas, mejorándolas. “Hasta en el discurrir se celebra” nos dice, señalando con eso que hasta en una virtud (capacidad) humana como es el razonar (discurrir), el despejo “la soltura graciosa” lo mejora y hace más eficaz y, que, por ello, es celebrado (buscado).
2.3 Tiene de privilegio lo más, deve al estudio lo menos, que aun a la disciplina es superior; passa de facilidad, y adelántase a vizarría; supone desembaraço, y añade perfección.
Hoy lo escribiríamos así: El despejo tiene más de privilegio (un beneficio que las personas poseen y que han recibido graciosamente de un superior jerárquico o del mismo Dios) que de algo que ha sido logrado por el estudio y el esfuerzo.
Observe que esa afirmación no es absoluta, porque, aunque la mayoría de esta cualidad es un don o talento que Dios otorga al nacer, una parte menor (“deve al estudio lo menos) también se debe al estudio y el aprendizaje.
Sin embargo, esa gracia recibida es superior incluso a la disciplina o al hacer simplemente las cosas con facilidad (passa de facilidad, esto es, la supera o deja atrás). Y exige bizarría en su ejecución (y adelántase a vizarría). Bizarría conserva aún hoy, en español, el sentido antiguo con el que lo usaba Gracián.
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- Gallardía, valor. Con los sinónimos: valentía, bravura, valor, gallardía, arresto, intrepidez, denuedo. Y los Ant.: cobardía, pusilanimidad.
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Véase en: https://dle.rae.es/bizarr%C3%ADa?m=form
2.4 “Supone desembaraço, y añade perfección”. Esto es, requiere obligatoriamente total ausencia de timidez o torpeza (desembarazo), y un plus de excelencia (perfección).
Señala, pues, que hacer con despejo lo que debe ser hecho es realizarlo con intrepidez, lucimiento, perfección y elegancia.
Es hacer lo complejo con una sencillez propia de maestros.
2.5 Sin él toda belleza es muerta, y toda gracia, desgracia.
Sin despejo, cualquier expresión se vuelve forzada e ineficaz. Sin él, lo que hacemos o decimos se acartona, pierde frescura y poder de encantamiento.
La belleza sin la expresión adecuada es fría, estática, casi inútil.
Y la gracia sin despejo se vuelve torpe y aparece forzada o artificial.
2.6 Es trascendental al valor, a la discreción, a la prudencia, a la misma magestad.
El despejo supera o acrecienta virtudes tales como la valentía, la discreción, la prudencia o la majestad (excelencia) de nuestras expresiones.
Majestad aparece aquí con el sentido de grandeza, dignidad y superioridad expresiva.
2.7 Es político atajo en el despacho, y un culto salir de todo empeño.
“Es político atajo en el despacho.” Quiere decir que el despejo es un valioso procedimiento o medio rápido para salir de cualquier dificultad o mal paso.
“… y un culto salir de todo empeño”. El despejo nos permite salir de una forma elegante de cualquier situación incómoda, trampa o dificultad (empeño) en la que hayamos podido caer.
Anote el lector comercial inmobiliario lo útil del despejo de Gracián en nuestro trabajo diario. El mayor brillo, gracia o encanto con el que presentemos nuestra oferta se constituirá en toda una diferencia competitiva frente a discursos apagados o más planos.
3. Síntesis de la lectura comentada
Si tuviéramos que condensar en unas pocas líneas la enseñanza práctica del aforismo, podríamos resumirla así: “El aforismo 127 enseña que:
El despejo es una virtud superior que reúne muchas facetas, tales como: inteligencia en el hacer, desenvoltura social, elegancia en el accionar, asertividad en el obrar …y una suerte de gracia y encanto innatos.
Lo que nos advierte es que, al hombre prudente, no le basta con saber qué hacer, sino también cómo hacerlo. (Saber, saber hacer y saber estar son las categorías actuales de la acción eficaz).
Así que no se trata únicamente de poseer virtudes, prendas, conocimientos o habilidades, sino de hacerlas brillar. No solo debemos actuar ante los demás, sino obrar con garbo, donaire, gracia y encanto.
Y a su resultado podríamos llamarlo excelencia en la acción.
4. Despedida
Le sugiero la lectura de los aforismos de Gracián. A veces no es sencilla, pues su lenguaje es arcaico y lleno de contrastes que hoy nos dificultan su comprensión, pero que, en muchos casos, ilumina nuestras vidas. Hoy le he mostrado un caso de ellos, cuya dificultad creo que he… despejado, ¿no le parece?
(Mientras escribo esto he pensado en aplicar el despejo de Gracián al tratamiento de una objeción durante la captación de inmuebles. Le tendré informado.?
Me despido a la romana: ¡Siga con salud!
Miguel Villarroya Martín-Júdez. Arquitecto Técnico. API. Escritor